Jareth hacía girar perezosamente la tapa de una taza de porcelana sobre la mesa. La tapa giraba a gran velocidad, produciendo un sonido agudo y chirriante que parecía raspar los nervios.
Cada vez que comenzaba a perder velocidad, él le daba otro ligero impulso con los dedos, como si tuviera todo el tiempo del mundo.
Pero para Allison, la tensión en el aire se sentía como una cuerda que se tensaba cada vez más. Su corazón parecía latir al ritmo de aquella tapa giratoria.
Entonces se dio cuenta d