Nigel apretó los dientes. —¿De verdad no vas a ayudarnos?
Allison dijo, —Así es.
El ambiente volvió a volverse pesado, y lo único que se escuchaba era el leve rechinar de dientes.
Allison conocía muy bien esa sensación. Normalmente significaba una cosa. Cuando sentían que habían llegado a su límite, recurrían a la violencia.
—No tenía idea de que el hospital se negó a admitirla —dijo Allison rápidamente, justo antes de que pudieran hacer algo.
Al ver que cedía, Nigel asumió que su amenaza había