Él sabía que esta vez había cometido un error. Pero el hecho de que nadie lo culpara solo lo hacía sentir peor. Era como si todos simplemente eligieran lo que más les convenía, y a nadie le importara el sacrificio de Allison.
Las pupilas de Nigel temblaron, y su rostro se torció con una dolorosa vacilación. Sherrie tomó su mano y dijo con sinceridad. —Nigel, hiciste lo correcto. Jareth estaba podrido desde el principio, y Archer solo tenía mala reputación. Allison se negó a escucharte. Tarde o