Al entrar se le hizo un hueco en el estómago al ver la puerta cerrada, aquella puerta que separaba ambas oficinas y que Damián le dijo que quería ver siempre abierta y que ahora era lo último que quería, ni pensarlo siquiera porque el sentimiento no que ella tenía hacia él no podía cambiar de la noche a la mañana y estaba segura que de estar cerca muchas cosas podían pasar y eso no podía permitirlo, por lo que debía poner distancia clara entre ellos y empezaría justo por esa puerta. Caminó hast