La dejó relajarse hasta quedarse dormida sobre su pecho, solo jaló la cobija para cubrirla y una almohada para colocarse él y quedar un poco mas levantado, la vio relajar el rostro, los hombros y todo su ser y le dejó un puñado de besos en su frente, dejó que la calma que ella experimentaba lo contagiara y se durmió después mientras su fragancia penetraba lo mas profundo de su olfato.
Helena despertó enredada entre sábanas y los brazos de Damián que lucía pleno y relajado, su rostro descansaba