Patrick sostiene a Erika en sus brazos mientras ella se queda dormida, sintiendo su respiración tranquila y profunda. Mientras está allí siente el peso de su corazón al pensar en Eleanor Grant.
Por más que quisiera creer que ella no podía haber empujado a Erika, no podía cegarse ante los hechos. Estos pensamientos rondaban su cabeza a la vez que acunaba a la madre de su hijo.
- Ella no podría ser capaz de arriesgar la vida de nuestro hijo. - pensó para sí mismo.
Las horas de la madrugada pasar