Eleanor se adentra en el sendero de la hacienda, sus ojos observan cada detalle del paisaje que la rodea. Los árboles se mueven suavemente con la brisa, mientras que el sol resplandece en el cielo. Cada vez puede observar los racimos de uvas cuelgan pesados de las enredaderas.
La señorita Grant llegó a la casa y abrió la puerta con un suspiro. El ambiente era cálido y acogedor pero sólo era el lugar ya que sabía que día a día tenía que lidiar con todos los problemas.
Caminó hasta la sala de es