Patrick decide invitar a Erika a una cafetería cercana para poder hablar en un ambiente más tranquilo. Al verlo, Erika sonríe de oreja a oreja ya que no había tenido la oportunidad de verlo desde que se despidió de él en la Hacienda.
Una vez que llegan a la cafetería, Patrick toma la iniciativa y se acerca al mostrador para pedir dos cafés. Erika se sienta en una mesa cercana y lo observa con detenimiento mientras espera.
- Me alegra verte, te extrañé a montones. - dijo ella haciendo un puchero