El quinto día llegó con la atmósfera de una sala que ha cambiado.
Él lo notó en el instante en que Fonseca se puso en pie para la apertura de la mañana y comprendió, con la lucidez llana y específica de alguien que se gana la vida analizando el ambiente de las salas de audiencias, que ella tenía algo nuevo. Había pasado los cuatro días anteriores a la defensiva, absorbiendo el marco documental de la acusación, contrainterrogando con la eficiencia de quien conoce las probabilidades en contra per