CUSHION
Después de que la explosión nos golpeara, sentí cada hueso, cada fibra de mi cuerpo romperse, y un dolor insoportable como nunca antes había sentido consumió todo mi ser. Traté de mantener los ojos abiertos, mirando fijamente el cielo nocturno, esperando algún tipo de milagro que me permitiera salir de esto.
Una imagen de Thomas cruzó por mi mente y sentí una lágrima caliente deslizarse por mi rostro. El pensamiento de no volver a verlo hizo que mi corazón se rompiera en mil pedazos. Po