Yvette corrió y se sentó como una estudiante obediente.
“¡Deja de tenernos en suspenso y cuéntanos!”.
Nicole hizo una pausa antes de hablar lentamente.
"No hay mucho con lo que pueda recompensarle, así que solo puedo dedicarme a él".
Por un instante, las dos personas quedaron estupefactas.
Era como una pequeña piedra que había sido arrojada a un lago, provocando una gran onda.
Yvette parecía aún más emocionada que Nicole. “Hace un rato hicimos una apuesta de que preferirías darle la Corpor