Al final, Yuliana no podía dejar escapar el logro que tenía a su alcance.
Nicole hizo una pausa y asintió.
“De acuerdo, está bien”.
No era una tarea difícil.
Yuliana suspiró aliviada y miró a Nicole agradecida. “Gracias, Señorita Stanton. Te lo agradezco mucho”.
Nicole recordó las palabras de Clayton y levantó la mirada de repente.
“¿De verdad que jamás has abusado de la niña antes?”.
Yuliana se sorprendió. “Por supuesto que no. Apenas me quedo en casa unos días al año y solo tengo unas c