Era la primera vez que Sean quería tener una relación oficial y justa con Yvette.
Sin embargo, ella se enojó y se fue.
Sean sabía que él tenía la culpa. A él no le importaba lo que ella hiciera, él retrocedía paso a paso y nunca se dio por vencido.
Yvette lo amaba y él lo sabía.
Si fueran las cadenas de la moralidad los que aprisionaron este amor, entonces él tiraría esas cadenas.
Él se divorció y siguió persiguiéndola abiertamente.
No le tomó mucho esfuerzo o tiempo para que ella estuvier