Clayton respiró hondo mientras miraba su piel blanca brillar con un rubor. Sus brillantes labios eran ligeros y brillantes.
Realmente lo estaba volviendo loco.
Sus ojos se oscurecieron.
Clayton sentía que su cuerpo estaba a punto de estallar, pero resistió ese sentimiento y le presionó los hombros para que ella no pudiera moverse.
Bajó la cabeza y le besó los labios con fiereza, con un ligero deseo de venganza.
Era como si quisiera besarla hasta que se le hincharan los labios.
Clayton solo