Temprano por la mañana.
Nicole estaba aturdida cuando escuchó que alguien tocaba la puerta y otras voces que la llamaban.
Ella pensaba que estaba alucinando.
Después de todo, nadie en la familia Stanton la molestaría en medio de un buen sueño.
¡Debía ser una ilusión!
Sin embargo, los golpes en la puerta eran incesantes y parecía escucharse el sonido de unas garras arañando la puerta.
Nicole no podía soportarlo más y se sentó. Cuando escuchó con atención, se dio cuenta de que no era una ilu