“Tampoco te agrada Nicole, ¿verdad? Mírala. Es tan arrogante y poderosa, lleva ropa de marca y se sienta en coches de lujo todo el día. Es como si tuviera miedo de que la gente no sepa que su familia es de dinero nuevo. ¿Y qué si es rica? Julie, ¿no lo crees?”.
Julie levantó la mirada y se puso de pie. Su tono era indiferente.
“¿Pueden dejar de ser tan descaradamente celosos?”.
En ese momento, Nicole estaba en la puerta.
Desde entonces, a Nicole le gustaba invitar a Julie a todo lo que hacía