Rápidamente dos hombres de negro tomaron cada brazo de Clara y la inmovilizaron en su lugar mientras ella pataleaba con fuerza sin dejar de mirar con sus ojos cargados de deseo asesino hacia Erik.
-¡Voy a matarte!- chilló mientras intentaba soltarse del fuerte agarre de los hombres.
Erik se sostuvo su mejilla ahora roja por el fuerte golpe mientras observaba con desconcierto a quien había sido su amiga por poco tiempo y ahora parecía querer matarlo.
-Está bien, suéltenla- ordenó a sus hombres