Mundo ficciónIniciar sesiónAARÓN
El regreso al ático se desarrolló bajo un silencio denso que no se rompió sino hasta que cruzamos el umbral, ya entrada la noche. Amelia caminaba arrastrando los pies, exhausta por la carga emocional del reencuentro con Martha. Sin cruzar palabra, nos retiramos directo a nuestras respectivas recámaras para intentar digerir la podredumbre del pasado. Dormí apenas unas horas; la revelación de que Ivanna







