Mundo ficciónIniciar sesiónAMELIA
La pesadez de la anestesia se me fue quitando de golpe en cuanto sentí el dolor en el bajo vientre. Abrí los ojos despacio, parpadeando ante la luz del cuarto. La boca la sentía pastosa, seca como una lija, pero lo único que me importaba en ese momento era mi hijo.
Aarón y Olivia entraron al cuarto a pasos rápidos. Al verme despierta, a Aarón se le iluminó el rostro y corrió a mi lado, se







