Asustada y nerviosa, Jack abrió la puerta de nuestra habitación prestada aún conmigo en sus brazos, no dejaba de besarme ni un momento, estaba completamente entre su boca y cuerpo.
—Jack no sabe lo que está haciendo, lo mejor es que se detenga— Le dije en voz baja, la verdad no quería que se detuviera.
Jack no respondió, continuó besándome, me llevó hasta la cama, acostó mi cuerpo y con su boca empezó a recorrerlo, no quería demostrar que me gustaba porque me avergonzaba pero a la vez era algo d