Cap. 20 El efecto Fortuna
“Toda causa tiene su efecto”
Elisa llegó llorando a la mansión, comenzó a tirar todo y Leonor entonces intentó detenerla:
—Señora, no haga eso.
—No me ama, no me ama… Nunca me amó…
Cayó de rodillas llorando, la empleada no entendía nada de lo que pasaba, le preparó un té y colocó unas gotas en él.
—Tome, señora, esto le ayudará.
Elisa lo tomó con manos temblorosas y sollozó.
—Se va a sentir mejor.
Elisa lo bebió todo y al poco tiempo tuvo sueño, un sueño poderoso y con costes llegó a la