Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de regresar a casa y terminar su ducha, Zeta irrumpió en la habitación de Darren como un vendaval, el sonido agudo de sus tacones rompiendo la quietud de la madrugada en el pasillo. La puerta se abrió de golpe, y el aire frío y tenso la siguió.
—Darren —exigió, el pecho subiéndole con fuerza mientras cruzaba la habitación en tres paso







