Mundo de ficçãoIniciar sessãoDarren acababa de terminar de firmar una montaña de documentos. La pila sobre su escritorio por fin se había reducido, y su muñeca aún le dolía levemente por el esfuerzo repetido. Se recostó en la silla, aflojando el agarre del bolígrafo, listo por fin para servirse una taza de café y robar un raro momento de calma.
Entonces sonó el teléfono.
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