Ava Janssen
New York
–Te quiero Ava, te veo en un rato. – Dijo mirándome a los ojos.
El corazón quiso salir del pecho, era como si estuviera anclada a sus palabras, con él no tenía temor de corresponder a sus sentimientos, era libre de expresarlo.
–Yo también te quiero, Eryx. Sí, hasta más tarde. – Dije con sinceridad.
Entré a mi hotel y subí a mi habitación para bañarme y eso hice, me di un baño relajante mientras pensaba en Eryx y en que cada vez se parecía menos a ese hombre de mal carácter