Eryx DeCostello
New York
Llegamos a la plaza comercial, el chofer descendió para ayudarnos a bajar. Mi esposa y yo, entramos al lugar y recorrimos tomados de la mano, varias tiendas con ropita para bebés, hasta que una en particular, nos llamó la atención a ambos y decidimos entrar. Empezamos a ver los modelos, que estaban en el exhibidor y yo, con solo ver lo que había disponible, para niña, me lo quería llevar todo.
–Ava, mira eso amor – Le indiqué – Hay muchas cosas que podemos llevar de ahí