Ava Janssen
New York
Luego que Philip, nos bajara al suelo a Ary, a mí después de ese abrazo tan brusco que nos había dado, nos pudimos saludar como Dios manda, su efusividad era grande.
–Hola, Ava, Ary – Philip estaba radiante de felicidad – Están preciosas las dos, me alegro mucho de verlas.
Pues él estaba hermoso como siempre, hasta podía decir que más, estaba radiante, me gustaba ver a mi hermano así, tan lleno de vida, lo amaba con toda la fuerza de mi corazón.
–Hola, cachorro – Volví a a