Eryx DeCostello
New York
Apenas estoy teniendo un poco de control, cuando entra mi madre, no me aguanto.
— ¡Qué haces aquí!
Digo en cuanto se acerca a la cama, estoy perdiendo la poca paciencia que me queda, no ha hecho más que estar respirándome en el oído, cada dos segundo, haciendo sus planes a mi costa; con cada una de las hijas de sus amigas que me ha citado, en menos de cinco minutos las estoy despidiendo, No me agradan y por nada del mundo pasaría el r