Mundo ficciónIniciar sesiónSilvia ya estaba al borde de la locura, era la hora y Ernesto no aparecía. No dejaba de mirar su reloj y llamarlo insistentemente.
– Ya calma, Silvia, estoy aquí
– Mira si estropeas esto es el fin, así que de ahora en más trata de ser puntual no te tomarán en serio. Ahora ven que te presentaría a Yolanda, la chica de la revista —
Ernesto revoleó los ojos y siguió a Silvia hasta frente a una joven que creía que tenía todo el glamour del mundo pero en lugar de eso tenía







