Capítulo 60: Locura desmedida.
[Narrador omnisciente].
Vincenzo caminaba de un lado a otro en su oficina, sus pasos resonando en el mármol con una cadencia que reflejaba su creciente irritación. Sus dedos tamborileaban sobre el escritorio, el ceño fruncido y los labios apretados en una fina línea de desagrado. Había dado una orden clara, y Alessandra la había desobedecido.
—Eso es lo que dicen los medios, señor. Según la ubicación de esa mujer, está en Estados Unidos pero aún no sabemos dónde exactamente. —le informaba uno d