Capítulo 23: Acciones que duelen.
[Narra Brooke].
La tormenta rugía con fuerza, pero no podía compararse con la que sentía en mi interior. Su mano apretaba mi brazo con firmeza mientras me conducía hacia el auto, y aunque intenté resistirme, su fuerza y determinación me superaban.
—¡Suéltame, Enzo! —espeté, intentando zafarme, pero su mirada oscura me detuvo en seco.
—Sube al auto, Brooke. No voy a discutir aquí.
Su tono no admitía réplicas, pero algo dentro de mí se negó a ceder por completo. Me giré hacia él, tratando