Capítulo 12: Una invitación inesperada.
En mi vida, muchas cosas habían salido mal. Pero todo eso parecía haber terminado el día que la familia West me acogió como una más de los suyos. Tenía trece años entonces, y aunque me sentía rota y perdida, Matthew y Sophie nunca hicieron diferencias conmigo. Para ellos, yo era igual, pese a que mi origen no tenía nada que ver con su mundo de privilegios.
Varias veces me pidieron adoptarme, ofreciéndome su apellido como un gesto de amor incondicional. Pero yo siempre me negué, amablemente, por