Valeria bajó las escaleras con gracia.
—Sofi, te estás pasando. Javier me salvó la vida, por ninguna razón deberías tratarlo de esa forma, si lo haces eso me termina poniendo en una situación bastante difícil.
Caminó hasta situarse al lado de su madre, tomándola del brazo con delicadeza.
Sofía miró a Valeria y su teatrito, sintiendo que le hervía la sangre. Hizo un esfuerzo por contener su enojo.
—Mamá, solo te voy a preguntar una cosa, ¿vas a hacer algo con Javier o no?
—Sofi, mejor no te metas