Natasha miraba con dureza la puerta de la habitación del hospital donde estaba recluida, afuera había dos policías custodiándola. Se enteró de ello cuando quiso escaparse, necesitaba ver a Mikhail, estaba desesperada por salir de allí. Nadie le decía nada, no sabía si su madre había sido enterrada o que ocurría en la empresa. Se suponía que, el abogado de Iván vendría a decirle que debía estar presente en la lectura del testamento. Mikhail se ocupó amenazar a la familia del letrado si este no c