Avery Jackson se repanchingaba perezosamente en el mullido sofá, saboreando su café humeante, con la mirada fija en el televisor. El calor de la taza se filtraba en sus palmas, un marcado contraste con el frío de la opulenta sala de estar. La luz de la mañana se abría paso a través de las pesadas cortinas, proyectando sombras que danzaban con el parpadeo de la pantalla.
"Novedad de Glow Girl", sonó el televisor, rompiendo el silencio. El rostro de una mujer se materializó en alta definición, ra