Cathleen recorrió la condensación en su vaso de agua; las gotas frías contrastaban con la calidez que prometía la primera semana. Un mes en la casa de vacaciones de Xavier —una reluciente fortaleza de soledad— y las barreras entre ellos no hicieron más que endurecerse. El personal se afanaba en la cocina; su eficiencia era un silencioso recordatorio de la decisión de Xavier de crear espacio donde podría haber conversación, compañía o algo más.
"Su almuerzo, Sra. Knight", anunció el chef, coloca