A Freya le flaquearon las piernas.
"Párate bien". Colocó su brazo alrededor de su cintura. "Podemos continuar esta noche".
Ella quiso fingir un desmayo, pero terminó inventando una excusa. "Parece que a su madre no le agrado mucho. Probablemente nos costará mucho trabajo llevarnos bien".
"Perfecto. A mí tampoco me agrada".
Freya se quedó sin palabras.
"Oh, sí". Declan agregó: "El abuelo está muy feliz con nuestro matrimonio".
Después de recibir su certificado de matrimonio, Freya seguía sin pal