Querida L.,
Espero que te encuentres bien. Agradezco profundamente tu interés por mi estado de salud y también tus gestos de cariño; los melocotones estuvieron deliciosos y las fresas que me has enviado junto a tu carta, se ven jugosas y exquisitas. Tu mensajero ha insistido en que te envíe una respuesta de inmediato y no puedo engañarte, la verdad es que no me encuentro bien. A. insiste en que todo lo que siento es producto del accidente, pero no lo sé. Estoy nerviosa y desconfío de todo el mu