80: Renunciar.
Darwin.
Abro los ojos buscando por todos lados a la traicionera rata inmunda de Ronett, pero lo que hallo es a mi persona encerrada, sí, tras las rejas.
—¡Qué demonios! —grito, tomando las rejas, intentando destruirlas—. ¿Qué demonios hago aquí?
—¡Senador Baker!
—¡Ya no soy senador! —bramo, dando dos pasos hacia atrás para darle paso al guardia que entra.
No, no entra.
—Ex senador Baker, está aquí por su comportamiento en la Corte Suprema. Usted conoce bastante de leyes y política, ¿no es