54: A escondidas.
—¡Bienvenida seas! —Gabriel me dice, acercándose y tomándome por los hombros para dirigirme al lugar correspondiente.
Veo a Carly de reojo arrastrando a Melissa fuera de la habitación después de que ambas me dan una mirada asegurándose que estoy bien y les sonrío en respuesta aunque mis músculos se tensan al ver la hora frente a mí.
Desde hace un rato son las cinco.
Elian no tarda en llegar.
Controlo mis respiraciones cada que la manecilla avanza. Me preocupa que haya sido visto como un intruso