40: Romper esa promesa.
Ronetta.
Una acostumbrada sensación me recorre las puntas de mis dedos de la mano en cuanto enciendo el televisor para presenciar el discurso que Darwin tiene por dar.
Aún no sé qué es lo que dirá, pero mi presentimiento me dice que esto no acabará bien, lo veo en la mirada de esa chica, Ámbar, en su asesora y hasta en el mismo Darwin.
Si él supiera que sé mucho más de él de lo que piensa y si tan solo me hiciera un poco de caso, o me prestara la atención que quiero, esto no estaría ocurriendo.