143: Él me interesa.
Silly.
Yo me consideraba cien por ciento heterosexual, y jamás me había besado con una mujer, pero ese momento, se sintió como una liberación, como si terminara de romper con las reglas impuestas de la religión en la que había crecido.
No estábamos drogadas u ebrias, solo estábamos eufóricas.
Ceci y yo nos besamos delante de cada idiota que tenía la creencia de que una preferencia sexual diferente a la que desde el inicio de los tiempos fue impuesta, era un pecado. Fue un beso lleno de euforia p