128: Mejor de lo que puedo ofrecerle.
Ámbar.
Darwin llevaba todas las de ganar; con una comida deliciosa, una decoración hermosa, una caja de regalo preciosa en el fondo de la mesa la cual no tenía verdadera curiosidad en destapar, y una actitud desconcertante.
Pero yo tenía que tomarme aquello; eso que me haría ir al baño veinte minutos después de consumirlo, y ya que me he tomado dos al venir al baño, probablemente me mandará al baño toda la noche. Por eso regreso con mi mejor energía a la sala de nuevo, porque sé, que el que se