Mundo ficciónIniciar sesiónLos días siguientes los viví sumida en una soledad cargada de tristeza. Me había enamorado demasiado de aquel hombre desconocido a quien salvé aquella noche. Sin embargo, era consciente de que no podía hacer nada ni exigir derecho alguno, pues al fin y al cabo, yo también había cometido un error imperdonable.
Él habría podido recibir atención médica adecuada y recupera







