Mundo de ficçãoIniciar sessãoPov Lucas
Mis ojos no podían dejar de posarse en un mismo punto desde que Melissa volvió a cruzar el umbral de esta casa. Debo admitirlo: en lo más hondo del pecho, una chispa de alegría —cálida y obstinada— seguía ardiendo al verla de nuevo en carne y hueso, después de tantos años separados por el tiempo.
Sin embargo, aquella dicha se fundió al instante con un bloque de remordimiento oscuro y denso en cuanto conocí toda la verdad. Al sa







