Mundo ficciónIniciar sesiónPOV Emelia
—¡Suéltame, Samuel...! ¿No hemos terminado ya?
Me revolví con todas mis fuerzas intentando liberarme del abrazo de los musculosos brazos de Samuel, que seguían enrollándose con posesividad alrededor de mi cintura. La curiosidad que me bullía por dentro me tenía impaciente por bajar al piso de abajo cuanto antes, con la intención de espiar cómo continuab







