Mundo ficciónIniciar sesión—Emelia… ¿no estás desvariando, verdad? —preguntó Samuel para cerciorarse. Su par de ojos de águila me miraban fijamente con un brillo entre asombro y curiosidad entremezclados.
Sin la menor vacilación, asentí con la cabeza de forma firme y decidida. Le devolví la mirada con un brillo de súplica profundísimo, mientras la palma de mi mano se deslizaba lentamente hacia abajo, acariciando su to







