Capítulo sesenta y cinco. El plan perfecto.
"Narra Maxen"
Mis manos me hormiguean sin parar. Soy como un enfermo mental abriendo y cerrando las manos sin parar mientras estoy en movimiento para ir a ver a mi mugriento hermano.
No creo que haya dos personas que lleven la misma sangre que se odien más que nosotros dos. Y en este caso es completamente mutuo.
Si él pudiera me matara a mi, de eso no tengo dudas.
—¡Escúchame bien... — increpa William antes de dejarme entrar —, no te atrevas a cagarla