—Ya tengo tres lugares seleccionados. De nada.
Adaeze lo dijo en el segundo en que Bianca cruzó la puerta, la laptop ya abierta en la mesa de la cocina, Kemi a su lado luciendo a partes iguales divertida y resignada. Ethan entró detrás de Bianca, cruzando una mirada con ella que dejaba claro que entendía exactamente qué tipo de tarde iba a ser esta.
—Mamá, ni siquiera hemos hablado de una fecha todavía.
—Que es exactamente por lo que me estoy adelantando a las cosas —dijo Adaeze, volteando la