—Esto es. Esto es exactamente.
Bianca lo dijo en el momento en que entró al salón de baile, la luz de la mañana derramándose por las ventanas altas sobre la pista de baile vacía, el espacio todavía sin decoración pero de alguna forma ya sintiéndose suyo. Ethan entró detrás de ella, la mano encontrando la parte baja de su espalda de la forma en que siempre lo hacía ahora, un viejo hábito que había dejado de sentirse deliberado hace meses.
—Es más grande de lo que recordaba de las fotos —dijo Et