—¿Quién envió eso?
La voz de Kemi se había vuelto seca, sin rastro de la burla de hace diez minutos. Estaba de pie detrás del hombro de Bianca, mirando fijamente la fotografía todavía encendida en la pantalla. Ethan afuera de un tribunal. Una mujer a su lado. Cuatro palabras debajo que se sentían más pesadas cada vez que Bianca las leía.
—No sé. —El pulgar de Bianca se detuvo sobre la pantalla sin llegar a tocarla, como si la imagen pudiera hacer algo peor si presionaba con fuerza—. Número des